el nombre del viento

El nombre del viento no te dejará indiferente. Es uno de esos libros que, o los amas, o los odias. Pertenece a la actual edad de oro de la literatura fantástica, con autores como el propio Patrick Rothfuss, Brandon Sanderson o G.R.R. Martin han logrado resucitar un género que parecía abocado al olvido.

“El poder está bien, y la estupidez es, por lo general, inofensiva. Pero el poder y la estupidez juntos son peligrosos.”

Es indudable que El nombre del viento tiene luces y sombras. Entre sus virtudes tenemos que destacar la forma de escribir de Rothfuss. Con un lenguaje sencillo pero cuidado, es capaz de hacer que te sumerjas en el mundo que ha sido capaz de crear. Descripciones precisas que no llegan a ser cansinas, hacen que tenga una ambientación perfecta, puedes visualizar en tu mente todos los lugares que recorre Kvothe. Es de esas historias que no eres capaz de sacártela de la cabeza incluso en las pausas de lectura.

el-nombre-del-viento-kvothe

Es también una novela de personajes. Tenemos que destacar sobre todos los demás a Auri, algunos de los pasajes más brillantes del libro son los encuentros entre ella y Kvothe. No esperes encontrar los personajes de color gris que se han puesto de moda ahora con Canción de hielo y fuego. Aquí, o los amas, o los odias, no hay término medio, aunque es verdad que nuestro protagonista puede ser a veces un poco desesperante, porque hace de todo, y en todo es el mejor. Rothfuss ha sido capaz de crear caracteres inolvidables, de esos que recuerdas hasta mucho tiempo después de haber acabado el libro.

“-¿Qué me has traído?
– ¿Y tú? ¿Qué me has traído?
– Una llave.
– Es muy bonita. ¿Qué abre?
– La luna.
– Ah, podría serme muy útil.
– Eso mismo pensé yo. Así, si hay una puerta en la luna, podrás abrirla. Aunque yo no fomentaría esa clase de comportamiento insensato.
– Te he traído un poco de pan. Y una botella de agua.
– Eso también es muy bonito. ¿Qué hay en el agua?
– Flores. Y el trozo de luna que no está esta noche en el cielo. Lo he metido también.
– Yo ya mencioné la luna.
– Entonces, solo flores. Y el brillo del cuerpo de una libélula. Yo quería un trozo de luna, pero solo conseguí el brillo azul de una libélula.”

Entre sus puntos menos brillantes tenemos un argumento algo lineal y predecible, sobre todo para los que somos lectores asíduos del género: Joven chico humilde sufre un acontecimiento inesperado en su vida, y emprende un viaje de aprendizaje y descubrimiento, para convertirse en el héroe que esperamos todos.

El ritmo narrativo no está mal. El principio es bastante lento, pero sólo tenéis que pensar en el inicio de casi todas las historias extensas como esta para daros cuenta de que esto no es un problema… ¿cuántos de los que habéis disfrutado con El señor de los anillos también lo hicísteis con los capítulos de la fiesta de Bilbo?

En resumen, si quieres una historia compleja, mejor olvídate de El nombre del viento, y ponte a leer La rueda del tiempo o Canción de hielo y fuego. Si en cambio eres de los que disfrutas con un libro sencillo pero muy bien escrito, no te lo pienses más, no te decepcionará.

He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos. Me llamo Kvothe. Quizá hayas oído hablar de mí.
– El nombre del viento –

¿DÓNDE PUEDO COMPRAR EL NOMBRE DEL VIENTO?

comprar en Amazon casadellibro

Comentarios